Antecedentes

La República de Chipre se convirtió en estado independiente el 16 de agosto de 1960, e ingresó en las Naciones Unidas un mes después. La Constitución de la República, que entró en vigor el día de la independencia, pretendía equilibrar los intereses de las comunidades grecochipriota y turcochipriota. Chipre, Grecia, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Turquía suscribieron un tratado para garantizar las disposiciones básicas de la Constitución y la integridad territorial y soberanía de Chipre.

«En ausencia de una solución política al problema de Chipre, la UNFICYP ha permanecido en la isla para vigilar las líneas de cesación del fuego, mantener una zona de amortiguación, llevar a cabo actividades humanitarias y apoyar la misión de buenos oficios del Secretario General».

Sin embargo, la aplicación de las disposiciones de la Constitución se complicó desde el principio y condujo a una serie de crisis constitucionales. La tensión acumulada entre las dos comunidades hizo estallar la violencia en la isla el 21 de diciembre de 1963. El 27 de diciembre, el Consejo de Seguridad se reunió a fin de estudiar la queja de Chipre contra Turquía por intervenir en sus asuntos internos y por agresión. Turquía sostuvo que los dirigentes grecochipriotas llevaban más de dos años intentando anular los derechos de la comunidad turcochipriota y negó todos los cargos de agresión.

Establecimiento de la UNFICYP

El 15 de febrero de 1964, tras el fracaso de todos los intentos por restablecer la paz en la isla, los representantes de Chipre y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte solicitaron una acción urgente del Consejo de Seguridad. El 4 de marzo de 1964, el Consejo adoptó unánimemente la resolución 186 (1964) Documento PDF, , en virtud de la cual recomendaba el establecimiento de la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre (UNFICYP). La Fuerza se estableció operacionalmente el 27 de marzo de 1964.

El mandato de la UNFICYP se definió en su origen con estas palabras: “… que en beneficio del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, consista en realizar el máximo esfuerzo para evitar que se reanude la lucha y, cuando sea necesario, en contribuir a mantener y restaurar el orden público y a volver a la normalidad”. Este mandato, que fue concebido en el contexto del enfrentamiento entre las comunidades grecochipriota y turcochipriota en 1964, ha sido prorrogado periódicamente por el Consejo de Seguridad.

Al golpe de estado en Chipre del 15 de julio de 1974 de la mano de grecochipriotas y griegos en favor de la unión con Grecia siguió la intervención militar de Turquía, cuyas tropas situaron la parte norte de la isla bajo control turcochipriota. El Consejo de Seguridad hizo un llamamiento de cesación del fuego y sentó las bases para las negociaciones entre Grecia, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Turquía. Una cesación del fuego de facto entró en vigor el 16 de agosto de 1974.

 

Mantenimiento de la cesación del fuego y del status quo militar

Como respuesta a las hostilidades de julio y agosto de 1974, el Consejo de Seguridad adoptó una serie de resoluciones que han afectado al funcionamiento de la UNFICYP y han hecho necesario que la Fuerza realizase una serie de funciones adicionales relacionadas, en particular, con el mantenimiento de la cesación del fuego. Tras la cesación del fuego de facto, la UNFICYP inspeccionó el despliegue de la Guardia Nacional de Chipre y las fuerzas turcas y turcochipriotas, y se establecieron líneas de cesación del fuego y una zona de amortiguación entre las zonas controladas por las fuerzas enfrentadas.

Las líneas de cesación del fuego se extienden aproximadamente a lo largo de unos 180 kilómetros atravesando la isla. El ancho de la zona de amortiguación comprendida entre las líneas varía desde menos de 20 metros hasta unos 7 kilómetros, y cubre un tres por ciento de la isla, incluyendo una parte de las tierras agrícolas más valiosas. Tal y como afirmó la UNFICYP en su momento, la estricta observancia del status quo militar en el zona de amortiguación se ha convertido en un elemento esencial para evitar que se reanude la lucha. La UNFICYP mantiene la vigilancia mediante un sistema de puestos de observación y mediante patrullas aéreas, motorizadas y a pie. La tarea de la UNFICYP se ve complicada en gran medida por la ausencia de un acuerdo formal de cesación del fuego. Como resultado, la UNFICYP se enfrenta a cientos de incidentes cada año. Los más serios suelen ocurrir en las zonas donde las líneas de cesación del fuego están muy cercanas unas de otras, en especial en Nicosia y sus alrededores.

Con los años, la estructura, solidez y el concepto operativo de la UNFICYP se han revisado y ajustado en diversas ocasiones, en vista de los acontecimientos sobre el terreno. La Fuerza investiga y encara todas las violaciones de la cesación del fuego y el status quo militar. En cada caso, su reacción depende de la naturaleza del incidente y puede implicar el despliegue de tropas, protestas verbales y escritas, y una acción de seguimiento para asegurar que se ha rectificado la violación y que esta no volverá a ocurrir. Además de mantener el status quo militar, la UNFICYP debe preservar la integridad de la zona de amortiguación frente a incursiones o actividades no autorizadas de civiles. Como resultado, la UNFICYP de vez en cuando ha tenido que llevar a cabo actividades de control de multitudes. La Fuerza también ha continuado sus tareas de limpieza de campos de minas ubicados en la zona de amortiguación.

La situación de la zona de amortiguación entre ambos lados ha permanecido en calma, y se ha producido un descenso de las violaciones militares. Las fuerzas antagonistas han demostrado moderación y una cooperación positiva generalizada con la UNFICYP. No obstante, esta cooperación positiva generalizada se ha visto empañada por un aumento de las restricciones que las fuerzas turcas han impuesto a la Fuerza y que han obstaculizado su capacidad para ejecutar su mandato y han planteado dificultades considerables para su personal.

 

Mandato de la UNFICYP

En ausencia de un arreglo político para el problema de Chipre, el mandato de la UNFICYP ha sido prorrogado regularmente. Al finalizar cada periodo de mandato de seis meses, el Secretario General ha informado al Consejo de Seguridad de que, habida cuenta de la situación sobre el terreno y del desarrollo político, la presencia continuada de la UNFICYP sigue siendo imprescindible, tanto para ayudar a mantener la calma en la isla como para crear las mejores condiciones para su misión de buenos oficios. Por su parte, el Consejo ha prorrogado regularmente el mandato de la Fuerza por periodos de seis meses.

 

 

Fuente: http://www.un.org/es/peacekeeping/missions/unficyp/background.shtml

UNFICYP – su historia