El Global Positioning System (GPS) o Sistema de Posicionamiento Global (aunque se le suele conocer más con las siglas GPS su nombre más correcto es NAVSTAR GPS) es un Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) el cual permite determinar en todo el mundo la posición de una persona, un vehículo o una nave, con una precisión de entre cuatro metros y quince metros.

El sistema fue desarrollando e instalado, y actualmente es operado, por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Existen receptores de GPS Civiles y Militares. Estos últimos poseen una precisión en el orden de 1m, pero dependen de sistemas de autenticación no disponibles en el mercado. El GPS funciona mediante una red de satélites que se encuentran orbitando alrededor de la tierra. Cuando se desea determinar la posición, el aparato que se utiliza para ello localiza automáticamente como mínimo cuatro satélites de la red, de los que recibe unas señales indicando la posición y el reloj de cada uno de ellos. En base a estas señales, el aparato sincroniza el reloj del GPS y calcula el retraso de las señales, es decir, la distancia al satélite. Por “triangulación” calcula la posición en que éste se encuentra. La triangulación en el caso del GPS, a diferencia del caso 2-D que consiste en averiguar el ángulo respecto de puntos conocidos, se basa en determinar la distancia de cada satélite respecto al punto de medición. Conocidas las distancias, se determina fácilmente la propia posición relativa respecto a los tres satélites. Conociendo además las coordenadas o posición de cada uno de ellos por la señal que emiten, se obtiene la posición absoluta o coordenada reales del punto de medición. También se consigue una exactitud extrema en el reloj del GPS, similar a la de los relojes atómicos que desde tierra sincronizan a los satélites. La antigua Unión Soviética tenía un sistema similar llamado GLONASS, ahora gestionado por la Federación Rusa. Por otra parte, la Unión Europea intenta lanzar su propio sistema de posicionamiento por satélite, denominado ‘Galileo’. El GPS, si bien no ha reemplazado al compás (brújula), el sextante y la carta, es una invaluable ayuda a las operaciones navales (sean estas de superficie, anfibias o aeronavales). Incluso es utilizado por los submarinos, cuando observan por periscopio o utilizan el snorkel, aprovechando el aproximamiento a la superficie para tener fijada su posición y comparar y calibrar los sistemas inerciales de navegación (INS). Los receptores GPS son, como su nombre lo indica, aparatos pasivos, cuya indiscreción es realmente muy baja. Las contramedidas para el GPS son básicamente activas (Jamming), teniendo a su vez el Departamento de Defensa de EEUU la facultad de cortar selectivamente el servicio, induciendo errores preprogramados. Asimismo, los GPS Militares, por su alta precisión, permiten sistemas integrados de navegación y tiro (SINT) de alta precisión en aeronaves, como también su uso como sistema de guiado (aunados a un procesador) para armas inteligentes de ataque a objetivos terrestres. En síntesis, el GPS es una valiosa herramienta en la conducción de las operaciones navales, y cuyo potencial recién se comenzó a descubrir tras la guerra del golfo, aunado esto a la constante miniaturización de los equipos.

 

fuente: Boletín de la Reserva Naval Fuera de Servicio, Año I, Nro. 1.

Introducción al GPS