Traducido y adaptado de: Gen Br J E Thomas MBE, ADC (British Army) “HANDY HINTS TO YOUNG OFFICERS JOINING THE CORPS FROM THE SIGNAL OFFICER IN CHIEF (ARMY)”.

Felicitaciones por haber obtenido su despacho de Oficial. El camino muchas veces debe haber sido arduo, pero lo ha logrado.
Debe sentirse orgulloso de su logro. Al igual que su familia y amigos, y con justa razón.
Ahora comienza la parte dura. El único modo en el que podemos llegar a ser la mejor Fuerza Armada del mundo es si todos cumplen con su parte para arribar a esa meta.
Lo que quiero decir es que, desde ahora, mientras mantenga su despacho e incluso más allá, deberá mantenerse en el alto el standard que se espera de un Oficial, minuto a minuto, todos los días.
En algún sentido, nunca estará fuera de servicio: sus subordinados, sus pares y superiores, y la sociedad de la que ellos proviene, lo estarán mirando para encontrar en Vd. las más altas cualidades, el honor, la lealtad y un  comportamiento correcto, sin importar las circunstancias. Nunca es fácil, pero obtener su respeto conlleva un
nivel de satisfacción que pocos fuera de nuestro pequeño mundo conocen.
No puedo ser muy preciso respecto de cómo obtener este reconocimiento: algunas cosas habrá aprendido en su adiestramiento, otras las aprenderá de sus pares, y otras probablemente ya las sabe, porque la Institución seguramente vio sus cualidades cuando lo incorporó.
Lo que haré, de todos modos, es darle algunos consejos prácticos, simples, que deberá seguir especialmente ahora, al comienzo de vuestra carrera, y que lo dejarán firmemente plantado para los desafíos aún mas duros que enfrentará a lo largo de la misma. Creo que lo ayudarán a comenzar con el pie derecho:
• Si no anota algo, se lo olvidará. Verá Vd. que la vida militar es un asunto complicado. Tenga una libreta, escriba todo, o siempre tendrá ese riesgo.
• No llegue tarde. En el combate, la falta de puntualidad genera bajas. En tiempo de paz, implica responsabilidades disciplinarias. Sepa dónde debe estar, cuándo, cómo llegar, y arribe temprano.
• No grite a sus subordinados, sus encargados de elemento son mucho mejores que Vd. para eso. Por más tentador que sea utilizar frases que Vd. aprendió en su reclutamiento, Vd. no es “uno más de la tropa”, y uno de los modos que lo demostrará es cuidando el modo de expresarse.

• Busque consejos regularmente de su Segundo y del Encargado de Unidad, incluso si piensa que no lo necesita. No sólo pueden darle consejos útiles -–sus problemas, raramente, serán únicos e irrepetibles-, pero ellos se sentirán mejor si Vd. se aprovecha de su experiencia. No espere, si tiene una duda consúltela, pregunte qué harían ellos. Piense que ellos utilizan el 90% del tiempo en el 10% de tareas desagradables que tiene toda unidad;
acompañar a un oficial moderno hasta quizás les alegra el día.
• Cuando Vd. Le deba un agradecimiento a alguien, escriba. Cuando alguien le envía una carta de salutación o felicitación, contéstela. Si fue invitado al Casino de una Unidad, agradézcalo por escrito. Tales notas no deben ser
demoradas. No necesita escribir una novela, pero extiéndase más allá del “muchas gracias”.
• Cuide su alimentación. Vd. tiene un uniforme para lucirlo orgullosa y gallardamente a la cabeza de sus subordinados. No lo podrá hacer si su humanidad se derrama por los costados. No todos hemos nacido con gracia
leonina, pero si el uniforme comienza a ajustar tras seis meses, imagínese cómo será dentro de cinco años.
• En actividades físicas, no compita con sus subordinados, pero haga un papel digno. Aliente a sus subordinados, comparta el esfuerzo.
• Sea cortés con los oficiales más antiguos. Póngase de pie en su presencia, es lo que ellos hicieron cuando eran modernos, y muestra respeto. ¿Tiene dudas respecto de la antigüedad de un oficial? Póngase igualmente de pie.
• Incluso en las profundidades del desaliento, nunca pierda su sentido del humor. A veces nos enfrentamos con situaciones difíciles e incluso graves o gravísimas. La habilidad para mantener el sentido del humor, en cualquier
circunstancia, es una gran cualidad, y contribuye a la motivación colectiva, lo que en la institución llamamos “la moral”.
• Sea profesional. Nuestra fuerza tiene un alto grado de tecnificación, y para ser plenamente efectivo Vd. necesitará no sólo conocer su trabajo, sino poder explicarlo con terminología apropiada y en contexto.
• Finalmente. Tenemos el privilegio de ejercer el mando. Tenemos que cumplir siempre con nuestra misión y apoyar a nuestro equipo. Conozca bien a su gente. No hay substituto para ello, y toma tiempo y esfuerzo. Una vez que conozca sus fortalezas y debilidades, exija de ellos, especialmente de los mejores (es lo que ellos esperan, ingresaron a la Fuerza porque rechazan la comodidad de la vida civil). Tampoco se olvide de alentar a los más débiles.
Su equipo es una cadena, que será tan fuerte como su eslabón más débil.

Consejos para oficiales modernos.